miércoles 5 de agosto de 2009

CANTAME





Cántame.
Lanza el fuego.
Que la agitación selle
mi corazón al tuyo.
Atardece en mi cuerpo,
amanece en mis manos,
llueve sobre mi pecho,
graniza en mis cabellos
y lléname de lunas
y soles y horizontes,
esta humana fortuna
de tu amor en mi vida.

jueves 27 de noviembre de 2008

MAÑANA ME DA LO MISMO…
















Mañana me da lo mismo.

Tu rostro no cambiará,
no habrá nada diferente,
tus ojos se irán en busca
de un lugar donde no verme.

Seguiré, como hoy, vacío.

No habrá forma de tocarte
y sentirte al lado mío,
no me acariciará tu mano,
pintarás de gris mi sino.

Mal sueño será la noche.

Respirar será un reflejo
básico de mi ser vivo.
No seré feliz. Por eso,
mañana me da lo mismo.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor

domingo 18 de mayo de 2008

SE DESGRANA . . .


















Se desgrana la luz en el cuarto,
el sol juega en la habitación,
y tu amor junto al mío, enlazados,
son también otra forma del sol.

Por el cielo pasean los pájaros,
y lo pueblan de trino y color,
nuestros cuerpos, uno, encadenados,
son dos pájaros con una canción.

Tu cuerpo es hogar de mis manos,
tu mirada es la voz de tu amor,
tu pelo una selva que arrulla
a mis dedos sedientos de vos.
Y entre tus piernas el Edén existe
en la sutil forma de una flor.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.


Puedes escuchar la versión musicalizada de este poema (cantada por mí) en:
www.sanesociety.org

SUCESIÓN INDESEADA













Me dijo: -¡Buen día!-,
en la mañana.
Es mi testigo
el gorrión de aquella rama.

Hicimos el amor
toda la noche.
Sabe el colchón
cuánto calor, cuánto derroche.

Nos prometimos
estar por siempre juntos.
Nos escuchó la luna
entre los juncos.

Hoy desperté
acribillado por su ausencia.
La vieron irse
los malvones y las fresias.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor

PALABRAS DE ADÁN A EVA
















El día que en Edén te vi
juré amarte para siempre,
y es verdad, no te mentí;
pero esa astuta serpiente
comenzó a sembrarnos dudas:
¿Es verdad que DIOS ha dicho
que no coman fruto alguno
que haya en este paraíso?;
y le contestaste tú:
“DIOS nos permite comer
de todo árbol que crece
en este puro vergel;
sólo del que está en el centro
su fruto nos prohibió ingerir
pues de hacerlo, Él ha dicho:
Ciertamente han de morir”.

Y repuso la serpiente
que aquello no era verdad
que como DIOS nos haríamos
conociendo el bien y el mal.

Y tú probaste del fruto,
y del fruto probé yo,
y nuestros ojos se abrieron,
y el vernos nos sonrojó.

Después DIOS vino y dictó
con dureza su condena:
a ti dolores de parto
por cada hijo que tuvieras;
a mí que ganaría el pan
con el sudor de mi frente;
y a los dos lo ya advertido
por no obedecer, la muerte.

Y ahora, solos por la Tierra,
tú pariendo con dolor
y yo sufriendo el trabajo,
reos de muerte los dos,
no creas que estoy demente
si te repito alma mía
que te amaré eternamente,
pues aquel fruto, ese día,
me mostró el bien y el mal
y aunque la muerte nos lleve
será nuestro amor eterno
porque el amor nunca muere.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

PERDIDO














Con el sol dorado
mi cuerpo sudaba.

Con la luna plateada
tenía frío.

Con el cielo rojo
me enamoraba.

Con la noche cerrada
me sentía sólo.

Ahora que me abandonaron,
no sé de mí.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor

GRACIAS A TU AMOR












Ahora puedo verme sin que medie un espejo;
gustar miel en mis labios que ayer estaban secos;
le encontré un sentido al latido en mi pecho;
me siento invulnerable, inmortal, afianzado.
Hoy me atrapó tu amor y soy tuyo y te amo.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

LA LUMBRE...













La lumbre,
esa agonía,
ese gajo de fuego,
se come la frambuesa
de tu boca.
Yo te miro
y presiento
el temblor,
la fatiga
y el reposo que envuelve
a los cuerpos
amados.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

LA AMANTE














Él te dijo una vez que le gustabas mucho
y fue a tu alma lo que es el agua en el desierto;
inundó con mentiras el corazón tuyo,
y quisiste creerle aunque no fuera cierto.

Le diste de tu huerto los frutos mejores,
callaste tu dolor para ser su alegría,
su calor abrigó tus viejas ilusiones
de ser su amada única para toda la vida.

Hoy tus manos extrañan la carne que ha partido
hacia la única amada, la realmente querida,
y está tu corazón como un ciego perdido
y tu alma suplicando que llegue otra mentira.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

SEPARACIÓN


















Recostada en su hombro izquierdo llora ella;
con su mano diestra el pelo le acaricia él;
parece que la vida dejó de serles bella
y abrazados despiden al amor que se fue.

Mañana, cuando viejos los delate el espejo,
pensando ella en su vida y en su vida pensando él,
este joven momento los unirá de nuevo
y gozarán el tierno amor que hoy se les fue.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

SI ME PIENSO SIN TI...

















Si me pienso sin ti
en este aquí,
en ese allí,
en cualquier espacio recorrido
o a recorrer,
me percato que vivir
es la suma de los momentos vividos
con tu imagen,
con tu corporalidad,
con tu estar materialmente al lado mío,
y que sin ti
lo de aquí
o lo de allí,
lo cognoscible
que reste en el camino,
no puede nunca
tener igual sentido,
es sin valor,
pues tu existencia es una forma
de mí latiendo en ti,
de mi yo
dentro de otro individuo,
mi alter ego eres tú,
y sin ti, yo
soy un sin mí,
un recipiente vacío,
como también serías tú,
yo lo presumo,
sin mí,
porque sucede
a todo aquel que para sí,
entre muchos,
sólo a un ser ha preferido,
que ese ser es lo todo
para uno
y que no hay nadie
ni nada ante nosotros
cuando ese ser
se ha ido.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

sábado 17 de mayo de 2008

MI HIJA…














Mi hija,
su novio,
ambos,
se miran y se cuentan
con sus ojos,
sus besos,
todo el amor que tienen,
que sueñan,
que precisan,
que alborota su vida
y los libra de todo.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

AHORA LAS PERSONAS…

















Ahora las personas
son objetos que me hablan,
cuyas palabras caen
a un abismo que tengo
en un lugar de mí,
donde mi alma te busca
desde el acto crucial
en que se fue tu vida...
y me mataste.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

TUS BESOS ME BASTAN…













Tus besos
me bastan para:
estar pleno,
recobrar la fe,
desear mañanas,
sentirme amado,
querer ser bueno,
olvidar penas,
gozar el aire,
levantar vuelo,
guardar silencio,
saberte mía,
saberme tuyo,
mover las piedras
de mi camino
y andar la tierra
mirando el cielo.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

NO ME DIGAS QUE TU . . .
















No me digas que tú
puedes vivir sin mí,
ni que tu corazón
solitario es feliz.

Yo te digo mi amor
no paro de extrañar,
como un río el dolor
me baña de tristezas.

Porque seguir así,
no hay ninguna razón,
no querer perdonar
nos condena a los dos.

Hay que recomenzar
nuestras almas se llaman,
todo prosperará porque
hay dos que se aman.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.


Puedes escuchar la versión musicalizada de este poema (cantada por mí) en:
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ME LAVO LA CARA…














Me lavo la cara
mientras el sol asciende.
Bebo algo
y sin apuro
me visto para irme.
Un beso nos despide.
Te observo tras un vidrio
y llevo tu recuerdo
conmigo todo el día.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

ILUSIÓN DE REGRESO
















Ya no preguntes más,
ya no la busques:
la que te amó
quedó a contramano
en tu camino.

Ya no preguntes – Silvia Spinazzola


Si acaso tu pudieras
de este jirón de carne
que soy, ver la tristeza
que me hace palpitar
con dolor a toda hora
y supieras entonces
como sufre el que un día
pensó que nunca más...
se haría cierto el milagro
de que tu amor perdona,
que hay un paraíso,
un sitio donde estar
al abrigo del cielo
plácido de una vida
dedicada a entregarse
por completo a amar:
amar tu cuerpo bueno,
amar tu pudorosa
pasión que me convoca
el alma a esclavizar
ante la hembra que tiene
en sus manos mi vida,
que con su amor profundo
me supo doblegar;
entonces... volvería
por el camino andado
y tu me acogerías
de nuevo, una vez más,
y no habría preguntas,
callarías los reproches,
y tu boca en la mía
volvería a anidar.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

LA CARTA
















Llega una carta para aquella casa.
El cartero se apresta a golpear la puerta.
Se abre al primer golpe y sale ella
que hace tiempo no tiene noticias de la guerra.

Rompe el sobre, lee la nota y se arrodilla.
Un llanto incontenible suena en toda la calle.
No le trajo su carta una buena noticia,
y hay ante ella un cartero que se siente culpable.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

viernes 16 de mayo de 2008

LA SABIDURIA DE ELLAS














Ellas saben que ellos
las devoran con la mirada;
que sus faldas no las cubren
de los deseos ardientes
que despierta la ilusión
de poseer sus cuerpos;
que sus senos son más
llamativos que el oro;
que sus nalgas pueden regir
el destino de los pasos de ellos.
Ellas saben que su fragilidad seduce;
que sus cadenciosos bamboleos
establecen nuevos ritmos
en los corazones de ellos.

Pero no quieren saber que,
aunque les prometan el cielo,
las más de las veces,
serán meros objetos balsámicos,
ánforas que recibirán agua impura;
que sólo algunos pocos estarán con ellas
amándolas con ternura,
como si fuera para siempre.

Por eso ellas sufren
fugaces amores,
falaces pasiones,
duros desencantos…
porque hay algo que ellas
se niegan a saber.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

EL AMOR VA CAYENDO


















Como se deshojan las flores...
el amor va cayendo.
Sus pétalos no tienen
el brío de la primavera.

Sopla el viento y arrastra
la pasión en los besos,
la caricia ardorosa,
el brillo en las miradas.

Todo consume el tiempo
mal gastado en tristezas,
en terquedad y orgullo,
en olvidar al otro.

Como se deshojan las flores...
el amor va cayendo,
hasta quedar tan sólo
un hermoso recuerdo.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor

jueves 15 de mayo de 2008

INMOLACIÓN VOLUNTARIA


















Es seguro que no lo diré nunca;
quedará guardado bajo siete sellos;
lo callaré como calla un muerto.

No es bueno que te enteres
y me hubiera gustado no saberlo.

Pero lo sé, me pasó,
no hay más remedio;
es así, ahí está, debo ocultarlo.

No saldrá nunca de mi corazón discreto,
ni te verán mis ojos por temor a revelarlo.

Y pasarán los días, los meses, mucho tiempo,
el que me reste hasta que yo parta,
y no lo sabrás ni tú ni nadie,
porque es un secreto y como tal
se hace preciso que no hable.

Aunque me muera por decirlo, no diré;
darlo a la luz me tornaría un infame.

Seguirás viviendo en paz tu dulce vida;
puse mil cerrojos al secreto
y después, por ti, tiré las llaves.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

EL ENAMORADO DICE...
















Porque te amo estoy viendo
a la única que existe,
a una reina que usa
mi corazón de cetro;
a un prado siempre verde
donde mi ser descansa;
flores sobre el páramo
que hacen mi andar más bello.

Siempre estás a mi lado
siendo una sola carne,
y te busco y te encuentro
con sólo recordarte,
y tanto es lo que te amo
que me torno impermeable
al dolor más severo
si me entrego a pensarte.

No hay paladar que sea
más sabroso que el tuyo
ni un pubis que doblegue
como el tuyo a mis labios;
mis manos se pasean
y acarician tus muslos
rogando que las lleves
al calor de tu océano.

Cómo goza mi carne
penetrando en la tuya,
que alegría es a mis dedos
la seda de tus piernas,
la gloria es recostarme,
con tu voz que me arrulla
sobre tus tibios senos
que hacen vibrar mis venas.

¡Oh, Esta vida es brutal!,
Tanto fragor la agita,
que entre luchas y llantos
se nos esfuma el tiempo.
¡Oh, Esta vida es tan corta!.
Si se hiciera infinita,
haría real mi promesa
a ti de amor eterno.

Porque te amo estoy viendo
a la única que existe,
la reina de quien soy
su siervo agradecido;
donde había un desierto
ahora un jardín hiciste,
y es bueno el día de hoy,
y es bueno haber nacido.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

ENTRE LOS ÁRBOLES

















Estás allí,
Amor,
en la espesura,
robusto como los troncos,
cubierto de verdor,
refrescando el aire,
acariciando con tu sombra
la mansedumbre de la hierba.

Te encontraré allí,
Amor,
entre los árboles,
recorriendo el sendero
bordeado por la fronda,
lleno de sol,
colorido de esperanza,
amado de los pájaros.


Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor
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Este poema está inspirado en la obra pictórica que lo acompaña: ENTRE LOS ÁRBOLES, Oleo sobre tela 30 x 40 cm, de la artista TERESA PEKINS.
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